Loading
Si alguna vez has sentido que te colaste a la universidad y alguien está a punto de darse cuenta de que no perteneces — eso es el síndrome del impostor, y es increíblemente común. Es una sensación, no la verdad. Así lo entiendes y lo calmas.
Sí perteneces aquí — te ganaste tu lugar
El síndrome del impostor es más ruidoso en los estudiantes que más están creciendo, sobre todo los de primera generación y de alto rendimiento. La sensación no es evidencia — tu admisión y tu trabajo sí lo son. Nómbralo, habla de ello, y sigue adelante. Casi todos a tu alrededor sienten alguna versión de lo mismo.
Sigue adelante: cuida tu bienestar, recibe apoyo de becas, y evita el agotamiento.